Francesc Faura Cano, in memoriam

0
El presidente de CETRAA, de FECATRA, del Gremi de Tallers de Barcelona y gerente de Tallers Faura falleció ayer a consecuencia de una larga enfermedad.
h

Los panegíricos, cuando alguien de relevancia desaparece, suelen sucederse por doquier.

Algunos son sentidos, otros menos. En esta casa, la noticia de su fallecimiento nos tiene consternados desde ayer, cuando recibimos las malas noticias que, no por esperadas (porque éramos conscientes del agravamiento de su estado, a pesar de su coraje por mantener al límite la normalidad en sus responsabilidades), se hicieron menos duras.

El Sr. Faura, así, de Vd., porque era de este modo como nos dirigíamos a Francesc Faura Cano, era un hombre afable, siempre nos atendía sonriente, y le teníamos un gran aprecio personal, que era correspondido.

Lo habitual en estas ocasiones es recordar lo bueno, y de eso hizo mucho, sobre todo en lo que se refiere a potenciar al máximo la formación profesional (específicamente la que se refería a su sector, la automoción). Ya desde su época de concejal en el Ayuntamiento de L’Hospitalet, siendo Alcalde (y Presidente de la Diputación Provincial de Barcelona) Celestino Corbacho, luego Ministro de Trabajo con el PSOE; Celes, cuando hablaba de él.

Empresario por necesidad familiar (y les dejamos el reportaje que, con motivo de nuestro 30 aniversario publicamos sobre su empresa), llevó al taller a la tercera generación familiar y a unirse a una red fuerte y con futuro. Y, se lo vamos a confesar: era nuestro taller de referencia para los coches de esta casa.

Reelegido en varias ocasiones al frente de FECATRA y de CETRAA, tuvo momentos complicados en el sector: hacerse cargo de la presión de las aseguradoras, defender la labor profesional del taller, muy a menudo denostado por los medios de comunicación de masas, intentar coordinar voluntades encontradas entre talleres de diversa índole…

Era un hombre accesible y que siempre estaba, siempre se podía hablar con él con un tono llano, sin ostentaciones, con la verdad (aunque en ocasiones fuera la suya y se discrepara). Siempre acudía allí donde se le llamaba para aportar lo que pudiera por el sector que amaba tanto.

La cosas se complicaron desde 2005, cuando se le detectó el cáncer de huesos contra el que ha luchado con valentía hasta el final, como les decíamos ayer. Pero pese a que sus responsabilidades, con constantes viajes, le requerían un poco más de tiempo de recuperación, nunca se dio por vencido. Hasta que su enfermedad pudo con sus fuerzas, a los 69 años.

Convencido del asociacionismo, hoy el sector está un poco más solo, y (aquellos que le conocimos) muy triste. Pero seguro que allá donde esté, estará negociando para que el futuro de los reparadores sea mejor.

Descanse en Paz

 

Distrigo 2021

Dejar respuesta