¿Conducir con ola de frío? Confortauto da consejos

0
Cuando llega el frío las condiciones climatológicas se recrudecen, en esta época del año es prioritario tener el coche a punto, con las revisiones pertinentes superadas para que ninguna avería pille en medio del temporal.
h

Hay que recordar que la meteorología adversa está presente en muchos de los siniestros de circulación que se registran en las carreteras y ciudades españolas cada año. Por ello es necesario que tomemos una serie de precauciones básicas para afrontar la conducción con las mejores condiciones de seguridad. La red de talleres Confortauto Hankook Masters nos las resume en 12 prácticos consejos.

  1. Respetar la distancia de seguridad

La Dirección General de Tráfico recomienda respetar la distancia de seguridad a la hora de circular por la carretera, sobre todo ante lluvia o niebla, fenómenos que nos no impiden ver la carretera de forma adecuada e influyen en la adherencia. Además, con agua o nieve en el asfalto se necesitan muchos más metros para frenar, por lo que es conveniente llevar una velocidad moderada y respetar en todo momento al conductor que va delante para no impactar contra él si frenamos de manera inesperada.

  1. Utilizar las marchas largas

Cuando el asfalto está húmedo es conveniente cambiar las marchas con suavidad, ya que si se hace de manera brusca el coche podría patinar. Por otro lado, para subir pendientes y, sobre todo, en las curvas del camino es importante utilizar las marchas largas, lo que te permitirá dominar mejor el vehículo.

  1. Realizar Maniobras suaves

A la hora de realizar cualquier maniobra (un cambio de carril, un adelantamiento, una aceleración, etc.) tenemos que hacerlo de forma progresiva o suave. Cualquier movimiento brusco puede hacer que perdamos el control del vehículo.

  1. Respetar los límites de velocidad y anuncios de la DGT

Hay que tener en cuenta que las inclemencias del tiempo pueden modificar el comportamiento del coche y por ello agravar el peligro en la conducción, por ello cuando llueve o nieva es conveniente aminorar la velocidad. Por otro lado, la DGT utiliza un código de colores para informar a los conductores a qué velocidad deben transitar según las condiciones de cada momento, así como qué vehículos pueden o no hacerlo o si el tramo de carretera está cerrado. Esta información se suele colocar estratégicamente en las pantallas de Tráfico. Por ejemplo, si se utiliza el nivel verde, significa que está comenzando a nevar y que está prohibido superar los 100 kilómetros por hora en autovías y autopistas y 80 km/h en otras vías. Si se pasa al nivel amarillo, los camiones tienen prohibido circular y los turismos y autobuses no puede pasar de los 60 km/h. Con el nivel rojo sólo pueden circular los turismos con cadenas o neumáticos de invierno a 30 km/h y en el nivel negro se prohíbe la circulación.

  1. Llevar Cadenas y/o Neumáticos de Invierno

La nieve en la calzada reduce la adherencia de los neumáticos en la carretera y es muy resbaladiza, por lo que Tráfico recomienda la instalación de dispositivos especiales cuando el asfalto se encuentre cubierto por una capa de nieve. Uno de los instrumentos más utilizados para circular con nieve son las cadenas metálicas. Además, también existen las semiautomáticas, con las que se puede circular durante todo el invierno con el soporte instalado sobre la llanta, las fundas textiles, de fácil montaje y los neumáticos de invierno, muy recomendables en zonas con abundante lluvia y con temperaturas por debajo de los 10 grados. De todas estas alternativas, los neumáticos de invierno son la opción más recomendable porque sustituyen a las cadenas cuando éstas son obligatorias. Estos se equipan al principio de la temporada invernal y se mantienen hasta el final de la misma, siendo perfectos para su utilización en condiciones de frio, lluvia, hielo o nieve. Para reconocerlos sus siglas son “M+S” (Mud and Snow) que indican que el neumático es apto para barro y nieve.

  1. Viajar Equipado

El Reglamento General de Vehículos establece la obligación de llevar en el vehículo 2 triángulos de preseñalización del peligro y al menos un chaleco reflectante de alta visibilidad para salir del coche a colocarlos si ocurriese un accidente o avería. Además, debes llevar una rueda de repuesto y cadenas en caso de que no hayas equipado el coche con neumáticos de inverno y tengas viajar por zonas en las que nieve. Si decides salir a la carretera, asegúrate de que llevas suficiente ropa de abrigo por si las cosas se ponen feas, el móvil con la batería cargada y el depósito de combustible siempre lo más lleno posible. También es interesante llevar mantas, una linterna (y sus pilas), una espátula básica para rascar el hielo, un pequeño botiquín con material básico de primeros auxilios, agua y algo de comer, ante la posibilidad de quedarte bloqueado en algún lugar.

  1. Desactivar el Control Crucero

El Control Crucero es una función cada vez más habitual en los coches actuales. Su característica principal es la capacidad de mantener de forma autónoma una velocidad prefijada por el conductor de tal manera que éste no tenga que actuar sobre los pedales, siendo el propio coche el encargado de hacerlo. De esta manera el cerebro electrónico del coche se encargará de mantener dicha velocidad estable, acelerando o frenando según estime oportuno. Cuando circulemos con nuestro coche en condiciones adversas es recomendable desactivar este control ya que si se produce aquaplaning (fenómeno que aparece cuando las ruedas no evacuan el agua del suelo y pierden agarre) por seguridad es mejor tener el control total del coche.

  1. Garantiza la visibilidad para ver y ser vistos

En esta época, las horas de luz se ven reducidas notablemente y conducir con niebla no es algo inusual. Por ello, habrá que optar por las luces cortas, de cruce o antiniebla, y haber revisado su estado antes de iniciar el trayecto. No hay que olvidar que la segunda causa de mayor siniestralidad con mal tiempo es la niebla. Si hay niebla nunca enciendas las luces largas porque la humedad la dispersará y se produciría el peligroso efecto pantalla.

  1. Moderar la Velocidad con la Lluvia

La lluvia es sin duda el factor atmosférico que más incidencia negativa tiene en la siniestralidad. Con lluvia fuerte, o simplemente lloviznando, se producen cada año una importante cantidad de accidentes de tráfico. Precisamente los accidentes con lluvia son los responsables del 75% de los fallecidos en carretera con mala meteorología. En este sentido, independientemente de la hora del día, con lluvia intensa hay que circular con las luces encendidas, sobre todo en los adelantamientos. Por otra parte, también hay que prestar especial atención al estado de los neumáticos, vigilando que tengan la presión, y la profundidad del dibujo adecuada.

  1. Precaución con el Viento

El viento, por sorprendente que pueda parecer, es la tercera causa de siniestralidad. Por ello, si hace viento, tendrás que disminuir la velocidad. A más rápido vayas más serán las posibilidades de que tu coche pierda la trayectoria. Si adelantas a un vehículo grande, como un camión, ten cuidado porque cuando pases junto a él te cortará el viento y cuando le rebases el efecto del aire podría hacerte perder el control. También ten presente que si hace viento puedes encontrar ramas, hojas o cualquier otro objeto sobre la carretera, lo que añadirá un peligro añadido a la conducción. Por otro lado, la dirección del viento también es sumamente importante para poder reaccionar con más tiempo y acierto. Si notas que al vehículo le cuesta avanzar más de lo normal es que el aire viene de frente. Por contra, si el vehículo se encuentra más ligero, es que la corriente procede de la parte de detrás.

  1. Consultar la Previsión Metereológica

Antes de ponernos al volante cuando las condiciones climatológicas son difíciles, lo primero que deberíamos tener en cuenta es valorar si realmente es necesario coger el coche en esas circunstancias. Consultar el parte meteorológico antes de salir a carretera es una regla de oro para evitar sorpresas. Si decides conducir, mentalízate que tu viaje posiblemente sea más lento y difícil que en condiciones normales y que las prisas son malas compañeras de viaje.

  1. Prepara tu Vehículo para el Frio en un Taller Profesional

Con la llegada del frio y el mal tiempo, es fundamental que hagamos una revisión de todos los elementos del vehículo: Batería, niveles de líquidos (refrigerante, aceite, lavaparabrisas y frenos), limpiaparabrisas, neumáticos, sistemas de alumbrado, fitros, pastilas y discos de freno, calefacción…etc. Una inspección preventiva en un taller Confortauto nos permitirá detectar averías con prontitud, permitiéndonos solucionarlas a tiempo sin correr ningún tipo de riesgo. A través del Plan Previene y Ahorra, los centros Confortauto facilitan la puesta a punto con grandes ofertas en operaciones básicas. Además, de ofrecer una excelente selección de neumáticos de invierno y all season de marcas reconocidas a un precio inmejorable. Antes de que cualquier avería te sorprenda en medio de un temporal pide cita en tu taller Confortauto más cercano para que sus profesionales le hagan una perfecta puesta a punto.

 

Distrigo 2021

Dejar respuesta